Taichi, Meditación en Movimiento.

El Tai Chi Chuan.- Gimnasia Psicofísica China

Quienes hayan presenciado una práctica de Tai Chi se admirarán de la lentitud de sus movimientos, de la tranquilidad y estética de cada uno de ellos, de la belleza de sus danzas. Es porque el movimiento es la búsqueda del equilibrio, todas las cosas se mueven y se desplazan en busca de su destino… por esta razón los ríos se
desplazan hasta llegar al mar.

Rectos movimientos, rectas acciones ( axioma del Budismo dentro del Noble óctuple Sendero). De esta manera hay movimientos que nos acercan más a nuestras metas y otros que nos llevan hacia el error y nos alejan cada vez más
A la práctica China del Tai chi Chuan se la ha definido también como “Meditación en Movimiento”. Trataremos de acercarnos entonces a estos dos conceptos: el del movimiento y el de meditación, pues se cree que moverse es correr o agitarse en alocada carrera sin saber ni tener clara conciencia a donde dirigirse ni tomar en cuenta las consecuencias del mismo, y que, meditar, es un estado de quietud, debilidad o poca acción en el medio cuando no un quemeimportismo por lo que sucede en la sociedad.

Un Principio muy antiguo, tal vez extraído del libro el “Kybalión” dice que todo vibra, que todo el universo está en movimiento.  “Las piedras se mueven resistiendo al movimiento, y en el límite de sus fuerzas dilatándose y contrayéndose; las plantas se mueven creciendo; los animales lo hacen sintiendo; y los hombres presentan una acción donde se conjuga la resistencia de la piedra, el crecimiento de la planta, la emotividad del animal y el raciocinio propiamente humano” Delia Steinberg.

FORMAS DE MEDITACIÓN
De acuerdo con los budistas Zen, existen al menos siete tipos de prácticas de meditación que son las que generalmente se emplean:
1) Por medio de ejercicios de respiración (Yoga , Pranayama,Qi Gong);
2) Concentrando la mente en un punto externo o interno (Ta Trak tibetano);
3) A través de la visualización (arte, música, literatura);
4) Por medio de los Mantras yóguicos, la recitación de palabras místicas (meditación trascendental);
5) A través de la absorción de la propia mente en los buenos deseos o en pensamientos devotos (oración religiosa);
6) Por intermedio del proceso de identificación de la esencia de la mente (filosofía, psicología);
7) Por medio del movimiento (Taichi, danza, yoga, y las distintas prácticas de Artes Marciales)
Algo que se le dificulta al novel practicante, es dejar la mente puesta en lo que él le ordena, qué es la primera fase de la meditación (del latín meditare: pensar en silencio) para pasar a una segunda fase de Contemplación (del latín contempla-re: observar en silencio) donde se va adquiriendo conciencia de que Él es un ser y su mente un vehículo.

IMPORTANCIA DE LA MEDITACIÓN PARA NUESTRA SALUD

Médicos orientales y occidentales coinciden en la apreciación de que la angustia es el origen de muchas afecciones nerviosas. Nadie ignora las psicosis que producen las guerras, ni el temor que inspiran la desgracia y las catástrofes, la miseria y las enfermedades. Estos temores provocan daños graves en el organismo, y otros más leves que cuando se desconocen les llamamos gripas, generadas, más que por cambios climatológicos, por “ALTIBAJOS DE TEMPERATURA EMOTIVA”, debilitando nuestros escudos invisibles de protección, campos etéricos o alterando físicamente nuestro sistema inmunológico.

La irritación y la pena crean elementos tóxicos que pueden resultar mortales. El cuerpo humano reacciona ante cualquier impulso de la mente de una manera especial mediante el sistema nervioso y las glándulas de secreción interna. Las funciones vegetativas dependen de dichas glándulas cuyas secreciones penetran directamente en la sangre. La disminución de la actividad de las glándulas endócrinas acarrea la enfermedad la vejez prematura y finalmente la muerte, de allí la importancia de la mente en el dominio de nuestras emociones y en el bienestar de nuestro cuerpo físico.

DEL EJERCICIO FÍSICO Y DEL TAI CHI

El sentido común nos dice que el ejercicio no puede ser el mismo para todas las edades cronológicas del hombre. Según los Chinos nosotros nacemos con un número determinado de palpitaciones del corazón, y los hindúes dicen que nuestra respiración (Prana) está medida también en número de inspiraciones y expiraciones desde que vemos la luz del mundo, de allí que nuestra actividad debe tender a hacerse con menos ansiedad a un ritmo de menor intensidad , más aún cuando se entra a la época dorada, a la época de oro, a aquella donde “ya no se busca el oro afuera porque ya se lleva dentro” como diría el sabio Platón.

Un practicante de Tai Chi (Taochi) busca a través de los movimientos del cuerpo llegar a la verdad, llegar a lo estético del movimiento que plasme como en el arte el arquetipo de la belleza. A través de los movimientos estamos generando una acción y esas acciones nos llevan a encontrar un orden y una intencionalidad que es reproducir los movimientos de la naturaleza y reencontrarnos con ella. Así y con la virtud de la paciencia, el Tao Chi realiza los movimientos cada vez de mejor manera, equivocándose y corrigiendo, haciendo y destruyendo, participando de una inteligencia que la encontramos desde las piedras hasta las estrellas y participando de un orden jerárquico natural donde existen los que aprenden y existen los que enseñan y aquel de quien aprendemos alguna vez tuvo que esperar y aprender hasta encarnar lo que la naturaleza le enseñaba y además continúa siendo discípulo de sus maestros y de la naturaleza, y maestro de su propia personalidad al mismo tiempo, pues detrás de una montaña hay otra, y otra…

No todos los movimientos se convierten en acciones conscientes, por eso hay una acción que es La “Recta Acción” aquella que se acerca más a los arquetipos de lo bueno, de lo bello, de lo justo. (parafraseando a Platón). Aquella acción que no se realiza por sobresalir, por vanidad o a destiempo, o por castigo, aquella que se realiza por “Deber” con la sola intención de lograr el equilibrio.

Cuando hayamos captado cuáles son estos movimientos primordiales, cuando hayamos puesto nuestra mente y nuestra conciencia en ello, cuando nuestros pensamientos y nuestras acciones se objetiven en el mundo concreto, entonces habremos captado la esencia del Tai chi, la importancia de la actividad, la armonía del movimiento, y la razón de ser de la meditación y del ejercicio físico… habremos captado la esencia de “la Meditación en Movimiento”.

Carlo Mario Montoya

-Instructor de Taichi.
-Profesor de Filosofía y Oratoria.