El Arte Marcial del Neikung

El Nei Kung consiste en una técnica marcial amplia que integra muchos sistemas y tiene un carácter simbólico, o sea, cada técnica, movimiento, entrenamiento, etc., representa algo más profundo de la naturaleza del Hombre y del Universo. Su propuesta consiste en descubrir y desarrollar un poder interior que lleve al discípulo a la Sabiduría. Sus objetivos son: superación del miedo a través de la técnica, superación del dolor a través del conocimiento de la fuerza interior, y superación de la ignorancia a través del espíritu de la Sabiduría del Poder Interno. Se inspira en el texto de las Mutaciones, conocido como Yi King, aplicando los 64 hexagramas en su estructura marcial.

El Nei Kung es un Arte Marcial que elimina la confrontación por medio de la aplicación del Poder de la Inteligencia. Es una disciplina no violenta, sin embargo de intensa actividad. Esto es posible debido a que en el Nei Kung el concepto del combate es interno, o sea una lucha interior del discípulo consigo mismo.

Eso significa que todo lo que sucede en el exterior, incluyendo un posible adversario (o varios), son reflejos o efectos de una causa que existe en el interior, y en el Nei Kung se trabaja sobre las causas, con el objetivo de corregir los efectos. Daremos un ejemplo: “si un adversario manifiesta mucha violencia, se debe a que la violencia existe en nosotros mismos, si conseguimos eliminarla dentro de nosotros la violencia del adversaria quedara sin base y entonces será posible canalizarla en un bien común, o sea de ambos.

El Arte Marcial del Nei Kung se desarrolla filosóficamente a través de la Doctrina de los 5 Elementos y de la aplicación de cada uno de estos elementos en sus técnicas y prácticas. De esa misma fuente extrae elementos de defensa personal, preservación de la salud, control psicosomático, dominio mental y canalización de energías superiores.

Para que el discípulo de Nei Kung alance ese grado de conocimiento, el Nei Kung le enseña un camino ético-moral que le permite, sobre todo, llegar a tornarse un caballero, o una dama en el caso que sea una discípula.